lunes, 25 de febrero de 2008

Exxon no se hace Chávez.

Allá por los 90, cuando el sátrapa obligado por las circunstancias, abrió a la inversión extranjera la economía de la isla y luego de algunos incidentes propios de la naturaleza de la dictadura (confiscación de negocios establecidos con subterfugios legales, impago de deuda para provocar a los inversionistas y tritutrarlos luego que estos buscaran el natural amparo de las leyes internacionales, con las cuales perdonando la expresión el dictador limpia el conducto ahora plastificado), quienes vinieron a invertir cantidades importantes, tomaron la precaución de que su gobierno firmara con el sátrapa un acuerdo para la protección mutua de inversiones, beneficiario claramente de quienes invierten en Cuba, pues no me imagino al morinauseabundo invirtiendo en otro nombre que no se el de él o sus pocos autorizados en el exterior de la isla los ingentes fondos que dormitan sobre todo en bancos españoles.
La historia demuestra que en cuestiones de dineros no se anda con cuentos ni medias tintas, es una especie de mafioso y toma personal cualquier intento de fastidiarle el bolsillo. Los grandes capitales que inviertieron en la isla, también tienen claro por la historia de confiscaciones a nuestro amigo del norte, la verdadera catadura moral del dictador.
Una inversión de esa importancia, demora años en comenzar a ser redituable, en rendir fruto, de manera que lo que se ha dado en llamar y clasificar como riesgo-país, se ha convertido en detalle primordial a la hora de invertir por parte de quienes poseen el deseo y el fondo apropiado.
Lo que hasta ahora ha hecho Chávez en Venezuela, comulga perfectamente con el proceder de los dictadores de izquierda que ha padecido esta América nuestra; a propósito, como manera de recordatorio, debiera promoverse la exhibición con regularidad de la entrevista que le hiciera el periodista de Univisión en el año 99, previo a las elecciones en que costeado por el dictador cubano, el pimpollo de dictador Chávez fue elegido, sobre todo para el propio Chávez y los venezolanos; sin mediar compensación justa a aquellos que invirtieron en Venezuela, se ha dedicado a cogerse las empresas y servicios de propietarios nacionales venezolanos y extranjeros que invirtieron grandes sumas y hoy se ven estafados y robados. En un chantaje descarado por la publicación impúdica de amenazas y consumación de hechos lesa propiedad ante actitudes o expresiones de aquellos que tienen intereses económicos en Venezuela, pero se han negado a supeditar los intereses políticos o cualquier otro a los primeros, en ejercicio de sus derechos reconocidos por las leyes internacionales y evitando ir en detrimento de los intereses reales del pueblo venezolano.
De no conjurarse apropiadamente y usando las leyes internacionales, de las cuales quiere renegar Chávez como otrora hiciese el morinauseabundo dictador cubano, para ponerse al margen de la justicia internacional bajo el subterfugio de la "soberanía" y otros inventados o desvirtuados, se estaría actuando en detrimento de los propios seres que hoy poblamos este planeta, Llegarían a situaciones como en la que me ví, cuando un policía me espetaba en una estación que era delito vender mi propio cepillo dental. Si esto es en lo poco, imagínense en lo grande e importante.
El respeto al derecho ajeno, es la paz; mal que le pese al dictadorzuelo venezolano u otros pichones de ladrones sentados en sillas presidenciales.

2 comentarios:

Eufrates del Valle dijo...

Excelente titulo!

Roberto dijo...

sin mas comentarios
felicitaciones!!!
Roberto