miércoles, 2 de marzo de 2011

Cimiento y raíz.

Mirar atrás, la historia, no sólo ha dado a luz abundante literatura, que en su mayoría describe hechos comprobados o abunda en datos para llevar a la certeza; en algunos hay cabida para interpretación de actitudes y comportamientos humanos. De la historia y sus libros, por ejemplo, se tiene certeza de que la confianza, es piedra angular, cimiento del desarrollo; ser consecuentes, transparentes y diáfanos todo lo que se pueda, que suele ser bastante, garantiza a la persona credibilidad. Más allá, el inicio de cualquier relación ha de ser basada en la confianza; confianza que se acredita per se, en aras del objetivo que se persigue sin mediar prácticamente conocimiento previo; así ha transcurrido este mundo, así transcurre y tengo la seguridad, transcurrirá.

La última campaña mediática, el circo dictatorial desplegado; que a nadie interesa o preocupa, como parte del despeñamiento, persigue desacreditar a la oposición cubana, que a pesar de las trashumantes y mafiosas conspiraciones de la dictadura se ha ganado el respeto y el crédito mundial, la solidaridad e incluso, merecidos premios por su actitud digna.

Como escribí, quienes integran la oposición en Cuba, apuraron el caliz sin alternativa como aquel, hiciese en el Monte de los Olivosmás de 2000 años ha. No tuvieron ni como el torero bisoño, la alternativa; su opción era resignarse a ser sometidas, inclinar la frente y gemiquear su desgracia, a solas, vigiladas, perseguidas y aterrorizadas por cuanto medio y recurso posee un estado dictatorial, o lo que es igual, todos medios y recursos de un país; no han tenido pudor ni en refrenarse ante los infantes de esas familias.

La cúpula mafiosa que hoy dirige Cuba, no logra conseguir oportunidad o descanso para solazarse en su iracundia; la poscición de zugswan, les lleva a pésimas jugadas, contraproducente espectáculos para una masa de nacionales que no compra ni comulga con sus mentiras, una masa que si en el 94 fracasó en el propósito de destronarlos por falta de dirección y rumbo, hoy tiene en los opositores, dignos guías para la consecución de la libertad, pero más que eso, le sobran mil y un motivos para levantar la cabeza; ese es el terror de la dictadura, agotados los recursos, sienten temblar el piso, sacudirse las paredes y miran sin hallar a donde correr, manotean sus absurdos al aire, sus amenazas a quienes se atreven a acercarse demasiado para abofetearles el rostro que por más de 50 años depreda en Cuba.

Ni estos dos arrepentidos, preocupados más en si mismos que en el resto de esta humanidad, estos dos despojos, logran hacer dudar o merman la límpida imagen de quienes apuraron el cáliz, y como aquel, pueden decirle a quienes ayer mentían a diario, no a los disidentes, a ellos mismos, que ya han sido largamente pagados por su bajeza cuando quien los eleva es una de las dictaduras mas crueles que ha conocido la humanidad. El resto de sus míserables vidas, serán despreciados por igual, por sus amos y por quienes trataron de manchar inutilmente con sus mentiras, de todo el espectro humano, el más desecrable no es el de traidores, sino, el de quien entrega sus hermanos por unas pocas (prebendas).