jueves, 19 de mayo de 2011

Actualización del blog.

-La actuación gubernamental de la dictadura, claramente deja en entredicho la credibilidad y da por cierta la posibilidad de que en Cuba exista justicia o cualquier cosa remotamente parecida. Luego de los sucesos que culminaron con la muerte de un opositor en Villa Clara, al día siguiente mismo se exoneraron de culpa en el hecho. Culaquier gobierno que se precie de aplicar la justicia, mínimamente habría iniciado una investigación alrededor de los hechos, es en primer lugar, para luego depurar responsabilidades y emitir un juicio apegado a derecho, pero no, como el delincuente, el asesino y otros cometedores de impropieades contra el ser humano, se han desgañitado a priori, proclamando una incocencia que como gobierno dictatorial, se puede presumir falsa a priori por igual.

-El romance borgiano de la iglesia cubana con la dictadura de igual nacionalidad, tiene en sus inicios la pugna por el puesto máximo de la iglesia católica cubana. Dos contendientes, los dos serviles a la dictadura competían por ganar el beneplácito y por ende el apoyo o cuasi designación del dictador cubano, ellos son Carlos Manuel de Céspedes y Jaime Ortega Alamino; finalmente, la dictadura entre ambos "debilitos" se decantó por el menos evidente para el público en sus preferencias sexuales y para eliminar a de Céspedes, hizo que lo atraparan en un acto "contra natura", invalidándolo para la elección. Por lo anterior, no me ha extrañado la postura conciliatoria de la Iglesia Cubana con la dictadura ni el apoyo enmascarado de humanidad prestado en el asunot de los presos políticos expatriados, presos que esa misma iglesia en contubernio con la dictadura cubana y el gobierno español se han encargado de que vivan un infierno muy terrenal, alejada del supuesto santo oficio de abrir las puertas del paraíso a los cubanos, cosas veredes Sancho.

-Las cafeterías y otros locales gastronómicos en cuc, ya han comenzado el camino de deterioro que otrora marcara a los antiguos del mismo oficio en moneda nacional. Se acabaron las "jabas", ahora si no tienen cambio y finalmente, les importa tres pitos vender o no vender, comercializar o no los productos, el mismo espíritu no tardó en impregnar los "negocios"en moneda convertible, poco a poco la desidia y el desinterés han calado en todos los servicios y producciones para conllevar al deterioro generalizado, en fin más de lo mismo, porque no puede dar fruto bueno el árbol maligno.